01Octubre2020

POSICIONAMIENTO SOBRE ESFUERZO CONJUNTO DE AUTORIDADES PÚBLICAS, SOCIEDAD CIVIL Y MEDIOS DE COMUNICACIÓN EN EL CASO DE DYLAN

Hace nueve años el paradigma de los derechos humanos empezó a transformar a las instituciones y a la sociedad; sin embargo, aún hay un largo camino por recorrer para lograr una auténtica cultura de legalidad para el pleno ejercicio de los derechos fundamentales.

 

Durante 44 días se llevó a cabo la búsqueda de un niño de dos años de edad que fue sustraído del Mercado Popular del Sur (Merposur), en la ciudad de San Cristóbal; sin duda, la tenacidad y decisión de su madre por encontrarlo, fue determinante para comprometernos a todas y todos. La CEDH expresa su reconocimiento al trabajo coordinado de las autoridades de los tres órdenes de gobierno, la sociedad civil y los medios de comunicación quienes, en un esfuerzo colectivo, contribuyeron a que el menor regresara a su entorno familiar. El artículo primero constitucional nos impone a todas las autoridades, en el ámbito de nuestras competencias, la obligación de promover, respetar, proteger y garantizar los derechos humanos. En esta ocasión pudo reflejarse el interés superior de la niñez, encomienda que nos compromete, pero que a la vez debe honrarnos. Las niñas, niños y adolescentes (NNA) deben ser el centro de la toma de decisiones de las políticas públicas y ser éstas el medio de garantía del ejercicio de sus derechos. El caso de Dylan debe servir para hacernos conscientes de que debemos ser partícipes para que niñas, niños y adolescentes materialicen el goce y ejercicio de sus derechos; no basta tener un amplio catálogo, sino hacerlos efectivos. El Estado tiene la obligación de tomar todas las medidas necesarias para garantizar sus derechos; y los padres de familia o tutores, la responsabilidad de contribuir en la formación de las personas quienes, en un futuro cercano, deberán hacer lo propio para las nuevas generaciones. Cuidar del bienestar de niñas, niños y adolescentes es proteger sus derechos, pero también es garantizar el México del mañana. Esta dolorosa experiencia para una familia de Los Altos de Chiapas, debe generar como fruto la continuidad del trabajo coordinado que, en este caso, pudo dar resultados positivos. Enhorabuena la coordinación de la sociedad con sus autoridades por siempre.